Las Hallacas de Mamá

"De lo bueno poco"... dicen por allí. Será por eso que la navidad dura tan poquito. No hay que negar que dentro de todo es una época bonita, llena de nostalgia, de encuentros y sobre todo de mucha comida.
No voy a negar que comí plato navideño hasta el cansancio (y aun no me canso), sin contar que aun me quedan en la nevera hallacas que me trajo mi mamá de Caracas y que seguramente me servirán para esos momentos en los que de ves en cuando digo: "Uy me provoca comer algo sabroso". Lamentablemente tengo que reconocer públicamente que las hallacas de mi madre de este año no le quedaron tan buenas como las de años anteriores (Ya me explicaste por que mamá), pero bueno, fiel a la tradición no me queda otra que darle duro a ese manjar navideño.